Las vulnerabilidades son incidencias que pueden suceder pero que aún no han ocurrido. Se trata de amenazas, pérdidas o imprevistos que por supuesto también se pueden producir en Internet.
Forman parte de la agenda de cualquier buen gestor, ya que la vida empresarial, como la física, está sujeta a imprevistos de toda naturaleza. ¿Cuáles son estas vulnerabilidades?
– Contenidos noticiosos que afectan negativamente a la empresa (artículos críticos, exposición de la marca a conflictos de mercado, procesos judiciales o sanciones, pérdida de facturación, despidos, etc).
– Ataques a la reputación digital en foros, blogs, Twitter y espacios conversacionales. Injurias, difamaciones y delitos contra el honor que pueden mancillar el buen nombre empresarial.
Whatsapp también es otra moderna herramienta para el ataque empresarial, algunos ex empleados o clientes críticos llegan a crear grupos de detractores para lastimar la imagen de directivos, vendedores y responsables.
Delitos de revelación de secretos, publicación masiva de datos, robo de contraseñas. En algunos casos también pueden sufrir la clonación de páginas y actos defacement.
Además, las empresas también pueden sufrir ataques de denigración, escraches digitales, robo de cuentas de e-mail, usurpación de perfiles en sus redes sociales, actos phishing e intrusismo informático entre otros.


