Móviles y redes sociales pueden ser utilizados para controlar a la pareja en el mundo digital
La vida amorosa de un usuario puede convertirse en una fuente inagotable de problemas. Es cada vez más frecuente que Google refleje procesos divorcios, desacuerdos y desavenencias conyugales. Es lo que se conoce como ciberviolencia de género. Venganzas sentimentales, ciberacoso en WhatsApp, insultos en redes sociales son ejemplos de malas prácticas generalizadas.
En el mercado han proliferado numerosas webs dedicadas al espionaje conyugal. Ofrecen mapas de movimientos del ex sobre el terreno, copia de mensajes enviados y hasta escuchas de audio ambiente. Estas app y software spyware vulneran los límites de la legalidad y se ha convertido en una peligrosa herramienta a manos de acosadores.
Según la ONU, las mujeres tienen hasta 27 veces más probabilidades de ser atacadas por Internet que los hombres. Aunque la victimología es de ambos afecta más a las personas de sexo femenino.
El Informe Anual de Criminalidad del Ministerio del Interior recoge un total de 1.068 victimizaciones a mujeres para el 2020 por causa de acceso informático ilegal, además de 5.134 amenazas, 1.069 por coacciones y 1.245 por revelación de secretos.
En algunos casos el cónyuge publica información comprometida en la vía pública de Internet dando lugar a un delito de revelación de secretos que compromete la reputación digital de la víctima. Tampoco faltan webs para la publicación de pornovenganzas o navegadores que ofrecen navegación anónima para evitar dejar rastro. Datos personales, expedientes médicos, fotos comprometedoras o cartas privadas son a menudo publicadas en el mayor escaparate de la historia.
Un 25% de las mujeres de entre 16 y 25 años ha recibido insinuaciones inapropiadas a través de las redes sociales según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI).
España, Portugal y Croacia han impulsado un proyecto contra estas malas prácticas digitales. Se mejorará el tratamiento penal y administrativo ya que un 95% de las mujeres sufrieron estados negativos según la Comisión para la Ciudadanía y la Igualdad de Género (CIG).
Pueden considerarse prácticas de violencia de género en Internet hurgar en la cuenta de e-mail ajena; cometer actos de intrusismo informático; monitorizar el WhatsApp; hostigar mediante redes sociales; pedir explicaciones sobre amigos que tu pareja sigue en Internet; censurar fotos.
Decálogo de consejos
Use los mecanismos de denuncia en la comisaría más cercana a su domicilio
Utilice las herramientas que tienen las plataformas para reportar contenidos lesivos
Póngase en contacto con un profesional de la reputación en Internet


