reputación digital

Eliminar contenidos sexuales de la red

En algunos casos existen personas cuya actividad sexual ha dejado un rastro no deseado en la red. Esto puede darse en apps o páginas de citas online, vinculadores de oferta y demanda sentimental o incluso personas que en algún momento se han dedicado a la prostitución y que posteriormente desean eliminar esta información sobre su pasado.

Se trata de situaciones dolorosas en las que la identidad de un cliente se ve comprometida ante su entorno y es necesaria la ayuda externa de un profesional.

Las porno venganzas constituyen otra casuística. Publicar fotos de desnudos o en contextos de sexo explícito se ha convertido en una práctica frecuente. Se trata de una forma de ciber violencia de género mediante la cual se busca mancillar y humillar al ex partner al exhibir sus imágenes ante millones de ojos curiosos.

Tampoco faltan sitios web dedicados a las venganzas sentimentales en línea. Son totalmente ilegales y actúan de manera deslocalizada. Son una herramienta para el descrédito mediante la cual dañar la imagen de terceros.

El artículo 197.7 del Código Penal establece penas que van desde 3 meses a 12 meses de prisión para todo aquel que publique sin permiso imágenes que menoscaben gravemente la intimidad de un sujeto.

En muchos casos el gestor de reputación digital puede eliminar anuncios clasificados en los que se muestra el pasado sexual del cliente. Se contacta con apps y sitios web del mundo pornográfico para exigir la retirada de contenidos no autorizados y se intermedia ante los servidores para que el contenido sea desindexado.

El escenario judicial se ha llenado de estas malas prácticas: en Barcelona la fiscalía pidió tres años de prisión para un Policía que supuestamente difundía imágenes sexuales de su cónyuge.

Mediante el camfecting el delincuente infecta el terminal de la víctima robándole imágenes de su vida privada, el ciberdelincuente controla la webcam de manera remota, todo de manera discreta y al margen de la legalidad.

Facebook también está implicada en esta lucha. Mediante voluntarios y moderadores repartidos por todo el mundo detectan estas imágenes y bloquean sus perfiles en pocos minutos.