Las protestas digitales pueden convertirse en delito cuando vulneran derechos, cometen actos de intrusismo informático o daños graves contra el honor El hacktivismo digital es una práctica que usa herramientas online con la finalidad de reivindicar causas ideológicas. Son activistas online y usan apps, redes sociales, tablets y teléfonos móviles. Están por todas partes y su voluntad es imparable en un medio donde prevalece la ley del gatillo fácil. Estos ideólogos digitales pueden afectar seriamente a tu reputación online, cuando eres de la bancada contraria. Sus víctimas pueden sufrir ataques phishing, violación de correo electrónico, envío de malware, ataques criptovirales e insultos feroces en reseñas. La distancia entre el Estado…


