El arte de contar lo imposible cuando simplemente no existe WhatsApp ya tiene 2.000 millones de usuarios en todo el mundo. Su popularidad y adopción no paran de crecer. Su valor es indiscutible y tan necesario que ya se ha convertido en una herramienta básica en la vida diaria. Un fenómeno incipiente son los grupos y comunidades de WhatsApp, son muy útiles y se utilizan en el ámbito académico y laboral. Unen a amigos o familias y permiten una interconectividad sin precedentes. Su faceta más negativa contempla su capacidad para propagar difamaciones. Su viralidad es ideal para sujetos con poca ética. Existen colectivos que incitan al odio o la venganza,…


