El arte de contar lo imposible cuando simplemente no existe
WhatsApp ya tiene 2.000 millones de usuarios en todo el mundo. Su popularidad y adopción no paran de crecer. Su valor es indiscutible y tan necesario que ya se ha convertido en una herramienta básica en la vida diaria.
Un fenómeno incipiente son los grupos y comunidades de WhatsApp, son muy útiles y se utilizan en el ámbito académico y laboral. Unen a amigos o familias y permiten una interconectividad sin precedentes.
Su faceta más negativa contempla su capacidad para propagar difamaciones. Su viralidad es ideal para sujetos con poca ética. Existen colectivos que incitan al odio o la venganza, comparten insultos y promueven la crítica y el reproche. Pueden dañar gravemente la reputación online de quienes consideran enemigos y en los casos más extremos incitar a la violencia.
¿Qué son los anti grupos?
Son comunidades virtuales de usuarios agrupados bajo un objetivo común y que adoptan una postura crítica respecto a una persona, producto o servicio.
Casos más frecuentes de la utilización negativa de grupos:
Exempleados quienes se agrupan para arremeter contra la reputación de un directivo.
Clientes y consumidores que unen esfuerzos para criticar un mal servicio o producto.
Comunidades de enemigos políticos, adversarios ideológicos, enemistades personales…
Ciberbulling (compañeros de clase que se agrupan para acosar a otro niño o adolescente).
¿Qué diferencia existe entre una calumnia y una injuria?
La calumnia implica la imputación falsa de la comisión de una actividad delictiva. La injuria, por el contrario, implica un ataque contra el honor o prestigio de la persona a la que se alude.
Los rumores en WhatsApp
Los grupos suelen ser utilizados como medio para propagar rumores sobre empresas, multinacionales, enfermedades, proximidad de supuestas catástrofes, escándalos políticos, etc… Estos grupos pueden divulgar informaciones infundadas que atentan contra la dignidad de las personas y utilizarse para cometer delitos relacionados con la revelación de secretos.
Decálogo de consejos
Verifica la información antes de compartirla, reporta el contenido si lo consideras sospechoso, no reenvíes el mensaje y advierte a quien te lo ha enviado de su falta de veracidad. Recuerda que es conveniente que busques fuentes reputadas y confiables.
La conciencia colectiva
La educación en valores es otro aspecto fundamental: comparte información sobre cómo evitar rumores. Forma a tus contactos y hazles ver lo equivocados que pueden estar.
¿Qué hacer si sufro una difamación en un grupo de WhatsApp?
Toma fotos o captura de pantallas, te servirá para recopilar las pruebas. Si el ataque a tu honor es muy grave puedes acudir a una notaría para levantar un acta. Te permitirá formalizar la prueba y seguir actuando legalmente aún y cuando borren el contenido.
Bloquea al difamador y hazle saber que no deseas seguir recibiendo más sus mensajes. Buscar asesoramiento legal, reporta la actividad inapropiada y haz saber a WhatsApp que tiene entre sus usuarios a un ofensor digital.
A veces es conveniente hablar con el autor del contenido injurioso, hacer una aclaración y evitar las confusiones. Se trata de resolver malentendidos y evitar el poder distorsionador que tiene Internet.


