Actuar impulsivamente, no contestar a las reseñas o pensar que poca gente nos leerá se convierten en las meteduras de pata más clásicas en el mundo virtual
Nuestro prestigio digital es un activo valioso que debemos preservar y proteger. De ello depende nuestra propia integración y comunicación con el entorno online. Tener un expediente limpio en Google es una necesidad cada vez más importante. Las malas referencias pueden devenir en pérdidas sociales y económicas, desprestigio y falta de autoestima.
Al igual que en la vida diaria los errores digitales también existen. Por esa razón debes aprender a gestionarlos evitando que tu prestigio caiga en riesgos innecesarios.
Pensar que nadie te visualizará: Muchos usuarios publican fotos, tweets y comentarios sin ser conscientes que su contenido se puede viralizar. Recuerde que “siempre habrá alguien observándole al otro lado de la pantalla de plasma”. Todo lo que diga o haga en la red “podrá ser utilizado en su contra” y tener consecuencias que debemos ponderar antes de pulsar el “intro”.
Factor tiempo: Un contenido publicado en la red no se ve sometido a caducidad. Los algoritmos de Google pueden seguir mostrando una crítica, texto o foto décadas después de que se haya publicado. Recuerda que esperar nunca es una estrategia y que la mayor parte de interacciones virtuales son irreversibles.
No contestar a las reseñas: Ignorar o ningunear a quien habla de ti es un error. El conflicto seguirá expandiéndose y los contenidos negativos seguirán creciendo si tu no participas en ellos. Nunca ignores las críticas, contéstalas amablemente y aprende de ellas.
Comportamiento ofensivo en línea: Evita estados pasionales y actitudes ofensivas que podrían dañar rápidamente tu prestigio. Aborda los problemas de forma respetuosa y evita participar en discusiones negativas. Debes alejarte de debates tóxicos y colectivos ruidosos que no aportan valor.
Contenido duplicado: Reproducir contenido de terceros es una práctica penalizada por Google. El buscador quiere textos originales y cien por cien artesanales. Deben ser útiles para la comunidad y aportar un valor informativo.
Publicación de contenido inapropiado: Textos ofensivos o discriminatorios, fotos comprometedoras, fiestas descontroladas cuyas imágenes han terminado en un muro de Facebook. Pueden limitar tu acceso al mundo laboral o ponerte en un aprieto ante un ser querido.


