Las interacciones escritas reflejan competencias y constituyen un factor de prestigio de tu marca personal
La comunicación escrita sigue siendo la más importante de la red: e-mails, posts y artículos se publican en texto. Cuando se cometen faltas de ortografía o se utiliza un estilo inapropiado podemos mancillar nuestro prestigio personal. Son un enemigo discreto, no deja pistas, pero actúa letalmente limitando tu proyección profesional.
Un texto con faltas transmite falta de formación. El receptor percibe un bajo nivel cultural y una carencia de habilidades. Los textos mal escritos en e-mails y redes sociales perjudican nuestras relaciones laborales. Reflejan una falta de atención y baja consideración hacia el destinatario.
La percepción de falta de respeto también se interpreta en el texto. Alguien que escribe mal es alguien que “no sigue las normas”. Todo ello puede tener un impacto en tu imagen de marca y lastimar tu imagen corporativa.
Las prisas, escribir con el móvil mientras andamos, escribir mientras realizamos otras tareas son situaciones que suelen llevarnos a cometer estos errores.
Los errores ortográficos penalizan el posicionamiento en Internet, los usuarios abandonan la página y se generan rebotes o visitas de apenas unos segundos.
¿Cómo escribir correctamente en Internet?
– Evite redacciones extremadamente largas. Vaya al grano y elimine cualquier redundancia lingüística. Omita introducciones largas y sea conciso.
– Asigne y dedique el tiempo necesario para desarrollar un texto. Si lo redacta con muchas prisas acabará cometiendo faltas.
– Utilice un lenguaje estructurado: dote de un párrafo a cada idea o concepto.
– Sea amable, directo y educado. Evite un lenguaje demasiado distante o aquel que puede transmitir una imagen muy informal.
– Relea y repase los mensajes antes de enviarlos.
– Utilice correctores Word o apps dedicadas a esta tarea.
– Evite el lenguaje telegráfico, combine el tono humano con el contenido desarrollado.


